El Poder de la Autoconfianza (+8 formas de desarrollarla)

El Poder de la Autoconfianza 8 formas de desarrollarla

Aprender a vender se ha vuelto indispensable en nuestros días.Y no hablo solo de vender productos o servicios en una empresa. Hablo también de vender una marca personal, una idea, un paradigma… Si no sabes convencer a los demás de que posees justo lo que ellos necesitan, ¿cómo vas a triunfar en la vida?

La paciencia, la creatividad, los dotes de comunicación y la capacidad de negociación son algunas de las habilidades que debes tener para vender todo lo que te propongas. Pero nada de esto es suficiente si no tienes confianza en ti mismo.

La confianza en uno mismo, o autoconfianza, es la base del éxito. Porque si no confías en ti mismo, ¿cómo esperas que los demás lo hagan? ¿Cómo esperas transmitir esa seguridad que necesitas para que otros estén dispuestos a invertir en lo que estás ofreciendo?

Por eso, hoy quiero hablarte sobre el poder de la autoconfianza y cómo desarrollarla en tu día a día. Solo de esa forma podrás desatar tu verdadero potencial y conseguir que te compren lo que sea.

¡El poder de la autoconfianza es inmenso!

Mi experiencia con la autoconfianza

La falta de autoconfianza no es algo que me frene, aunque no por eso la valoro menos. De hecho, realmente aprecio el nivel de confianza que tengo en mí mismo. Y tengo claro que, gracias a ella, puedo tomar cualquier decisión sin que me atormenten la preocupación o el miedo al fracaso.

Eso no quiere decir que siempre tenga éxito. Nadie nunca ha asertado cien veces de cien, eso es imposible. Pero me doy cuenta de que intentarlo me da el nivel de confianza que necesito para no rendirme y manejar todas las dificultades que surjan. Créeme cuando te digo que el poder de la confianza en uno mismo, ¡es inmenso!

Pero no siempre la tuve. Cuando era más joven, me sentía seguro de mi talento en el béisbol, las carreras cortas y los deportes en general. Pero, fuera de eso, la confianza que tenía en mi capacidad para afrontar los desafíos de la vida era bastante baja. ¡Imagina que me daba pánico hablar en público! ¿Lo puedes creer? 😅

Esto probablemente fue causado por el miedo a no estar a la altura de las expectativas de mis padres, amigos y profesores. Y, por supuesto, la falta de ciertas habilidades sociales.

O, yendo por la línea espiritual, tal vez mis miedos eran un resultado kármico de mis acciones en vidas pasadas. ¡A saber que habré hecho! Todo es posible en este mundo, ¿no?

Aprende a confiar en ti mismo

¿Cómo aprendí a confiar en mí mismo?

Ahora bien, conforme fui creciendo y adquiriendo madurez, me di cuenta de que mis padres solo querían que estuviese saludable y que hiciera lo mejor que pudiera en todo.

Ellos no sabían la presión que esto causaba en mí, no es su culpa. Es más, no es culpa de nadie. Pero cada uno de nosotros reacciona de forma diferente. Y, en mi caso, me lo tomaba bastante mal. 

Por suerte, durante la carrera de ingeniería aprendí a dejar ir este miedo y gané confianza en mí mismo. Especialmente por la necesidad de presentar y exponer trabajos frente a los demás, pues de lo contrario no podría sacar buenas calificaciones.

Además, los deseos de ganar dinero e independizarme cuanto antes me llevaron a desarrollar un alto grado de confianza en mí mismo, al verme en la necesidad de negociar y vender.

De hecho, con 21 años comencé mi primer negocio de ventas y distribución de mercancías. Y eso me obligó a responder de manera proactiva a toda clase de situaciones.

El resultado fue que, cuanto más éxito tuve, más aumentó la confianza que tenían en mí mismo. Porque la autoconfianza te permite triunfar, y triunfar te da más autoconfianza, lo que te permite alcanzar nuevos logros.

Esta es la rueda mágica que demuestra el gran poder de la confianza en uno mismo. Y, una vez la pones en marcha, no hay forma de pararla. ¡El éxito está garantizado!

¿Pero cómo la puse yo en marcha? Tenía una necesidad, sí: sacar adelante mi negocio y hacerme un lugar en la vida. Pero estoy seguro de que esa necesidad es la tuya también.

Solo que yo tuve la suerte de descubrir, con tan poca edad, tres leyes universales que lo cambiaron todo. Te hablo nada menos que de las tres leyes de la autoconfianza. Y quiero compartirlas contigo, aquí y ahora.

Conoce las 3 leyes de la autoconfianza, ¡y pon en marcha la rueda!

Las 3 leyes de la autoconfianza

01

La autoconfianza es responsabilidad

La auto-confianza significa que asumes la responsabilidad de hacer lo que tienes que hacer, y asumir las consecuencias.

Cuando te haces responsable por tus propias acciones y sus consecuencias, adquieres una gran confianza en ti mismo, porque sabes que nadie más que tú puede llevarte al éxito (o al fracaso).

Esto, como es lógico, no significa que tengas que ocuparte de todo. Ser responsable por uno mismo significa también reconocer y aceptar lo que eres capaz de hacer y lo que no.

Pedir ayuda y que otros resuelvan un problema no es nada de lo que avergonzarse. ¡Todo lo contrario! Significa que eres plenamente consciente de tus fortalezas, debilidades y recursos.

02

La autoconfianza se puede desarrollar

La autoconfianza es un rasgo aprendido, no algo con lo que naces. Es el resultado de tu educación y las experiencias de tu infancia, que moldearon la forma en que percibes el mundo o a ti mismo.

Pero esto no es algo fijo. ¡No está en los genes! Lo puedes cambiar si sabes cómo y pones tu esfuerzo. Puede tomarte semanas, meses o años desarrollar un mayor grado de autoconfianza. No hay fórmula fija. Pero vale la pena esta inversión de tiempo y esfuerzo de tu parte.

¿Por qué? Porque la autoconfianza es la fuerza que te empuja hacia adelante y te permite encontrar el camino correcto en medio de la confusión y el caos de la vida. Es el poder que debes tener y en el que debes apoyarte para alcanzar sus sueños y metas.

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03

¡El fracaso es una ilusión!

La falta de confianza en uno mismo está íntimamente ligada al miedo al fracaso. Como crees que no lo puedes hacer bien, seguramente fracasarás en ello, ¿verdad? Pero el fracaso es una ilusión de la mente, y no una realidad.

Todas las cosas ocurren como consecuencia de algo anterior. Esto es lo que se conoce como causalidad: causa-efecto. Si aplaudes, producirás un sonido. Si hay humedad en la atmósfera y la temperatura baja, lloverá.

De la misma forma, cada una de tus acciones (causa) tiene una conscuencia (efecto). Ahora, si consideras esa consecuencia como “éxito” o “fracaso”, es solo eso, una consideración sujetiva y personal.

“Éxito” y “fracaso” son simplemente etiquetas que le pones al efecto de tus acciones. Etiquetas que dependen de tus expectativas, claro. Pero etiquetas al fin y al cabo.

Por tanto, es todo una cuestión de perspectiva. Y, como las perspectivas son algo sujetivo, las puedes cambiar. Por ejemplo, sustituyendo “fracaso” por “enseñanza”. ¿Has oído la frase “para que aprendas la lección”…? ¡Pues ahí lo tienes!

Ver enseñanzas en lugar de fracasos es una forma más proactiva de afrontar la realidad. Una que te ayudará a crecer. Si en cada fallo contemplas una enseñanza, buscarás formas de hacerlo mejor cada vez. Y eventualmente conseguirás lo que buscas. 

Esta es una lección inapreciable de crecimiento personal. 

Aprende 8 formas de desarrollar la autoconfianza

8 formas de desarrollar la confianza en ti mismo

Ahora que conoces las tres leyes de la autoconfianza, quiero darte ocho formas de ponerlas en práctica. Go ahead!

01

Aprende el pasado... ¡pero déjalo ir!

Pensar constantemente en el ayer es un gran error. Y es que la única forma de hacer espacio en tu mente y en tu corazón para confiar en ti mismo, es enfocándote en lo que haces ahora, no en lo que hiciste antes. De lo contrario, estarás atascado en el bucle infinito del pasado, como un fantasma. 

Por eso, frena eso, ¡deja ir el pasado! No puedes cambiar los errores que ya cometiste. Pero sí puedes impedir que estropeen el presente o debiliten el futuro: solo tienes que considerarlos lecciones en vez de fracasos. Aprende de ellos y crea una mejor versión de ti. Esta es la mejor aplicación de la tercera ley de la autoconfianza, ¿recuerdas? 

02

Ámate a ti mismo (ejercicio)

¿Que no te amas? Bueno, ¡hazlo! Amar es una acción, como caminar, escribir o dibujar y, como toda acción, se puede entrenar. Hay muchas formas de hacerlo. Pero mi favorita es lo que yo llamo la técnica del espejo. ¿En qué consiste?

Consiste en tomarte unos minutos todas las mañanas frente al espejo, y dedicarte una gran sonrisa. ¿Has oído hablar de las neuronas espejo? Son un grupo de neuronas que se encargan de procesar estímulos del exterior y crear una respuesta imitativa. Por ejemplo, son las que hacen que bosteces si ves a alguien bostezar. 

Y, cuando alguien se ríe, tú también. Puede que te resistas al principio, pero si esa persona continúa riéndose, no podrás evitarlo hacer tú. ¡Hay muchos videos de eso! Debes de haber visto alguno. Esto ocurre porque es una reacción refleja desencadenada por las neuronas espejo.

Del mismo modo, cuando le sonríes al espejo, estas neuronas lo procesan como que te gusta lo que estás viendo. ¿Y a quién estás viendo? Sí, ¡a ti mismo! Por tanto, tu cerebro interpreta que te gustas, que te quieres, que te haces feliz. 

Solo un consejo. Al principio, te dirás a ti mismo “¡no, no me gusto!” o “¡esto es una estupidez!”. No te hagas caso y sigue sonriendo, hazlo hasta que te duelan las mejillas. Recuerda que no puedes cambiar un patrón de pensamiento en un día.

Así que debes perseverar. Sonríe unos minutos todos los días frente al espejo y aprenderás a amarte a ti mismo. Esta es una de las claves para desarrollar la autoconfianza.

03

Descubre tus fortalezas

Otro ejercicio para desarrollar la autoconfianza es recordar todo el tiempo en las cosas  en que eres bueno. Trabaja para mejorar en ello. No te preocupes por las cosas en las que no eres muy bueno. Reorienta tu mente hacia tus fortalezas, no hacia tus debilidades.

También te será muy útil llevar un diario y escribir en él todas las noches las cosas que hiciste bien. No tiene que ser algo grandioso. Puede ser ese informe que te quedó perfecto, el momento en que ayudaste a esa señora a cruzar la calle, o el hecho de que conseguiste levantarte media hora maś temprano y salir a hacer ejercicios.

Pero no te limites al pensamiento. Reorienta tus actos también. ¿Qué significa esto? Significa dedicarle más tiempo y esfuerzo a hacer las cosas que haces bien, e ir poco a poco dejando a un lado aquellas cosas en las que no eres muy bueno. Esto se puede resumir en una sola frase: ¡explotar tus fortalezas!

A propósito de esto, hace poco estuve conversando con una persona muy exitosa, y me dijo:

“¿Por qué pasar tu tiempo limitado aquí en la Tierra trabajando en cosas en las que no es bueno? En cambio, perfecciona las cosas en las que eres bueno y contrata a alguien para que haga las cosas en las que no eres bueno”.

04

¡Desafíate!

A menudo, la mediocridad y el bajo rendimiento se deben a que la persona no se desafía a sí misma. Pero si nunca trasciendes tus propios límites, ¿cómo puedes mejorar tu autoconfianza?

Por eso, busca siempre nuevas formas de hacer las cosas mejor. Proponte pequeños desafíos y cúmplelos. Esto es algo que hará crecer significativamente la confianza que tienes en ti mismo.

05

Divide y vencerás

Una de las formas más fáciles de desarrollar la autoconfianza es lo que yo llamo “dar pequeños pasos”. Es decir, establece pequeñas metas o proyectos que tienes que completar, en lugar de grandes metas o proyectos en los que tienes más probabilidad de fallar

Cada vez que alcances una de esas pequeñas metas en el tiempo que te has fijado, mejorarás  la confianza en ti mismo. Y la acumulación de pequeñas “victorias” convencerá a tu mente subconsciente de que puedes hacer lo que sea.Si continúas haciendo esto durante un período de meses, descubrirás que tu autoconfianza habrá mejorando considerablemente.

Entonces, con una mayor confianza en ti mismo, verás que asumir proyectos y objetivos más grandes será cada vez más fácil. Y, a medida que se completen, la confianzan que depositas en ti mismo dará pasos agigantados. ¿Recuerdas lo de la rueda mágina? ¡Eso es!

06

Cambia tu lenguaje interior

En este punto, quisiera hacerte una pregunta y que me contestes con sinceridad: ¿estás utilizando tus propios pensamientos para reforzar  la confianza en ti mismo…? 

Bien, si no lo estás haciendo es hora de que empieces. Es hora de que cambies tu lenguaje interior. ¿Cómo? El primer paso para cambiar tu lenguaje interior es hablar positivamente contigo mismo todo el tiempo. Debes empezar a reconocer los diálogos negativos en tu mente, y sustituirlos por su contraparte positiva.

Por ejemplo, si surge un pensamiento del tipo “No lo puedo hacer, es demasiado para mí”, cámbialo por otro como “Esto me da miedo, ¡eso es buena señal! Me dice que tengo un desafío por delante. Y todo desafío es una oportunidad de crecer. ¡Vamos a hacerlo!”

¿Captas la idea…? 😉

Otra cosa que debes hacer es eliminar la palabra “no” de tu vocabulario. No me refiero solo a los pensamientos negativos, sino a las determinaciones que suelen incluir la palabra “no”. La razón es que el lenguaje negativo es más débil que el positivo.

Por ejemplo, no es lo mismo decirse “mañana no me quedaré en cama hasta tarde” que decir “mañana me levantaré temprano”. De la misma forma, no es lo mismo decir “no quiero suspender” que decir “voy a estudiar y a esforzarme por aprobar”.  Al  formularos en positivo, le estás añadiendo determinación y fuerza a tus pensamientos.

Esta es una técnica antigua muy poderosa, que el Buda llamó “anusati”, lo que en español se podría traducir como “pensamiento selectivo”. Y actualmente es uno de las técnicas más usadas en programación neurolingüística, que, como sabes, es una disciplina enfocada en el cambio positivo de los patrones de pensamiento.

07

Copiar modelos de autoconfianza

Otra cosa que te aconsejo, es copiar modelos de autoconfianza que te den un norte a seguir. Cuando veas a alguien que se pone de pie y se mueve con un sentido de propósito, observa si te da la impresión de que tiene mucha confianza. Si es así, copia su expresión, su lenguaje corporal, el tipo de movimientos que hace, etc.

De esta manera, le dirás a tu cerebro que confías en ti mismo (más exactamente a las neuronas espejo). Con la práctica, integrarás en tu personalidad no solo la manera de comportarse y proyectarse de las personas con un alto grado de autoconfianza, sino que empezarás a sentirla cada vez con más fuerza. 

Además, puedes fortalecer este entrenamiento al estudiar la vida de personas de éxito, que han demostrado tener una gran confianza en sí mismos. Dos de mis favoritos son Tomás Edison y Donald Trump, por las enseñanzas que he podido extraer de sus vidas.

Thomas Edison

Edison no inventó la bombilla en su primer intento. Le tomó más de 10.000 intentos antes de hacer la primera bombilla exitosa, y esta solo duró unos minutos. Lo más importante para recordar es que la única derrota que existe es renunciar.

Donald Trump

Durante una entrevista, Trump declaró que era más rico que la mayoría de las personas porque falló más veces que todas ellas. Solo que, en su caso, aprendió de sus errores e intentó nuevamente. ¿Por qué? Porque veía los fracasos como lecciones, y estaba convencido de podía conseguir lo que quería si aprendía de ellas y seguía intentándolo.

No eres diferente a ninguno de ellos. ¡Haz lo que hicieron! Sigue intentándolo hasta que tengas éxito. Cuando lo hagas, la confianza en ti mismo se disparará y te darás cuenta de que puedes lograr lo que sea.

08

Aléjate de los "ladrones de sueños"

Por último, te recomiendo lo siguiente: evita a toda costa escuchar a las personas que tratan de decirte que no puedes hacer algo. Por lo general, estas personas no pueden hacer estas cosas por sí mismas, y están frustradas. Así que intentan convencer a los demás de que tampoco pueden hacerlo.

Si algo como esto te sigue sucediendo, desconecta a estas personas y deja de asociarte con ellas. Tu confianza interna necesita ser liberada de este aluvión constante de información negativa y declaraciones hechas por este tipo de personas, que yo llamo “ladrones de sueños”. 

Recuerda que, si deseas desarrollar y generar confianza, debes asociarte siempre con personas positivas y edificantes, y alejarte todo lo que puedas de las negativas. Las buenas personas que te rodean te ayudarán a construir nuevos patrones de pensamiento y acción proactivos.

Un consejo final sobre la confianza en ti mismo

Un consejo final...

Ya conoces 8 formas de desarrollar la autoconfianza. Pero no te limites a la lectura de este artículo. ¡Pasa a la acción! Aplica los que consejos que te di todos los días. La constancia es la madre de los hábitos. Y tú tienes que arrancar de raíz los hábitos viejos que te impiden triunfar, para así poder sembrar hábitos nuevos.

Poco a poco desarrollarás un mayor grado de autoconfianza, y más cosas lograrás en tu vida. Una persona que conoce el poder de la autoconfianza, recorre un camino de crecimiento interno y logros constantes.

Con confianza en sí mismo, incluso una persona de capacidad mediocre puede lograr más que aquellos que han sido dotados de talentos excepcionales, pero que tienen poca confianza en sí mismo.

La autoconfianza es un derecho de nacimiento, ¿no es hora de que reclames la tuya?

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